Predicación

Nunca es en vano tener un corazón limpio

Pastor Mauro Martínez Salmo 73

Resumen

El Salmo 73 presenta al salmista atravesando una crisis interior: después de limpiar su corazón y mantener sus manos en inocencia, llega a pensar que todo ha sido en vano. La causa aparece cuando confiesa que tuvo envidia de los arrogantes al observar la prosperidad de los impíos. Salmo 24 añade que el acceso al monte de Jehová y al lugar santo corresponde al limpio de manos y puro de corazón, una condición que no se limita a un día de culto, sino que debe guardarse cada día y alcanza a toda la iglesia.

Los ojos del salmista se fijan en personas que no temen a Dios: parecen sanas, fuertes, sin luto, sin trabajo agotador, llenas de bienes, comidas y deseos satisfechos; mientras el justo enfrenta enfermedad, escasez y esfuerzo. Esa comparación alimenta pensamientos negativos sobre servir al Señor. Sin embargo, la prosperidad visible no prueba la aprobación divina, porque el enemigo también ofrece fama, abundancia y ventajas para desviar el corazón. La envidia no viene de Dios: se une a la codicia, consume por dentro y puede llevar a la violencia, la soberbia y la palabra maliciosa, como ocurrió con los hermanos de José.

Por eso, el corazón limpio conserva su valor aun cuando el cuerpo enferma, las manos pierden fuerza o faltan recursos. La vida espiritual no se mide por carros, casas, salud ni antojos cumplidos, sino por la fidelidad a Dios, la inocencia de las manos y la pureza interior. La iglesia es llamada a valorar que ha sido lavada, a perseverar en el temor de Jehová y a rechazar la envidia de los pecadores. En la prueba, la confianza descansa en que el Señor sabe lo que hace; mantenerse limpio no es vano, porque prepara para recibir la bendición y entrar al lugar que Dios ha preparado.

Puntos clave

  • El Salmo 24 presenta al limpio de manos y puro de corazón; la limpieza interior debe guardarse cada día.
  • El salmista llegó a pensar que era vano limpiar el corazón porque envidió la prosperidad visible de los impíos.
  • La envidia, unida a la codicia, consume interiormente y puede conducir a soberbia, violencia y palabras maliciosas; no procede de Dios.
  • La salud, el trabajo, las casas, los carros y la abundancia de los inconversos no demuestran por sí mismos la aprobación divina.
  • La iglesia conserva el valor de un corazón lavado y unas manos inocentes aun en enfermedad o escasez, perseverando en el temor de Jehová.

Textos mencionados

  • Salmo 73
  • Salmo 24:3-4
  • Salmo 73:3
  • Job 5:2
  • Proverbios 23:17
  • Salmo 73:4
  • Salmo 73:6