Predicación
Dios visita con un propósito
Resumen
Juan 11:38-44 presenta la visita de Jesús a Betania, donde Lázaro llevaba cuatro días en el sepulcro y Marta y María cargaban con el dolor de su muerte. Las hermanas habían avisado que estaba enfermo, pero Jesús permaneció dos días más antes de ir. La demora no significaba falta de amor: la enfermedad y la visita estaban encaminadas a que Dios fuera glorificado. En la aldea, la tristeza, la piedra y el sepulcro formaban una escena cerrada, pero el propósito de Cristo todavía no había terminado.
Marta recibió a Jesús con el reclamo de que su hermano no habría muerto si él hubiera llegado antes, y pensó en la resurrección del día postrero. Cristo mostró que la resurrección y la vida estaban presentes en él, y llevó la conversación a la fe. María se postró a sus pies; Jesús se conmovió y lloró junto a los que lloraban. Ante la objeción de Marta por los cuatro días, la gloria de Dios quedó ligada a creer. Quitada la piedra, Jesús oró, llamó a Lázaro fuera y ordenó que lo desataran y lo dejaran ir. La muerte no pudo retener al hombre amado por Cristo.
La visitación de Dios también alcanza la vida de la iglesia: trae salvación, renueva las fuerzas del cansado, llena con el Espíritu Santo y levanta áreas espirituales que el descuido ha dejado morir. El creyente puede llorar delante de un Dios vivo, cuya mano sostiene aun en medio del desierto y de procesos difíciles. Cuando la respuesta tarda, la espera no prueba abandono; puede preparar una manifestación que glorifique a Dios y haga visibles sus obras. La decisión puesta delante de la iglesia es creerle, reconocer que Cristo tiene autoridad sobre lo muerto y esperar la victoria en el tiempo que Dios considera justo.
Puntos clave
- Las visitaciones de Dios traen salvación, renuevan las fuerzas del cansado y llenan con el Espíritu Santo.
- Jesús ama a los suyos y llega en el tiempo que considera justo, aunque la espera parezca tardanza.
- Cristo es la resurrección y la vida; lo que ha muerto espiritualmente puede volver a vivir cuando hay fe.
- La iglesia puede ver la gloria de Dios aun frente a una piedra, un sepulcro y una situación difícil.
- La fe reconoce la autoridad de Cristo sobre lo muerto y espera la victoria en el tiempo de Dios.
Textos mencionados
- Juan 11:38-44