Predicación

Antes de la bendición, Dios nos prueba

Hna. Gloria Jaramillo Génesis 22

Resumen

Génesis 22 muestra a Abraham frente a la prueba más dolorosa: Dios le ordena llevar a Isaac a la tierra de Moriah y ofrecerlo en holocausto. Abraham obedece, camina durante tres días y, aunque todavía no ve el cordero, declara que Dios proveerá. La fe aparece unida a la obediencia: levanta el altar, prepara la leña, ata a su hijo y extiende el cuchillo. En el último momento, el ángel detiene su mano porque Dios ha visto que teme a Dios y no le ha rehusado a su único hijo. Entonces aparece el carnero trabado por los cuernos, y Abraham reconoce que Jehová provee.

En 1 Reyes 17, Elías también atraviesa una prueba de obediencia. Después de anunciar la sequía, permanece junto al arroyo de Querit, sostenido por pan y carne que traen los cuervos, hasta que el arroyo se seca. Dios lo envía a Sarepta, donde una viuda apenas conserva harina y aceite para preparar la última comida de ella y de su hijo. La petición de entregar primero una pequeña torta pone a prueba su fe; al obedecer, la harina no escasea y el aceite no disminuye. Ambos relatos muestran que la bendición llega después de que Dios prueba la fe y la obediencia, de maneras distintas y en situaciones concretas.

La iglesia queda llamada a ofrecer a Dios alabanza y adoración que broten de lo profundo del corazón, como una ofrenda grata, y a disponerse para el trabajo de la obra cuando Dios capacita y llama. Una prueba no significa abandono: puede fortalecer la fe, examinar la obediencia, enseñar algo o preparar lo que Dios quiere hacer y dar. En medio de la lucha y de las preguntas sin respuesta, la vida puede seguir glorificando a Dios, sirviéndole y avanzando, porque su presencia permanece. La exhortación final es conservar esta verdad en la mente y el corazón para que la fe no desmaye antes de la bendición.

Puntos clave

  • Abraham caminó hacia Moriah sin ver todavía la provisión, pero sostuvo la convicción de que Dios proveería.
  • Elías y la viuda de Sarepta obedecieron en medio de la sequía y la escasez; la harina no escaseó ni el aceite disminuyó.
  • Las pruebas pueden examinar la fe, la obediencia y la disposición para servir en la obra antes de una bendición.
  • La alabanza y la adoración nacidas del corazón son una ofrenda que la iglesia presenta a Dios, aun en medio de la lucha.
  • En las preguntas sin respuesta, la presencia de Dios sostiene a la iglesia para glorificarlo y seguir adelante.

Textos mencionados

  • Génesis 22
  • 1 Reyes 17
  • Salmo 104