Predicación

Cristo, la principal piedra escogida y preciosa

Pastor Mauro Martinez

Resumen

La imagen bíblica de la piedra desechada y convertida en cabeza del ángulo presenta a Jesucristo como la principal piedra escogida y preciosa. Los edificadores lo rechazaron, pero en él está el fundamento que sostiene la construcción espiritual. No se trata de un hombre cualquiera: es el Mesías, el Hijo del Dios viviente, escogido para redimir a la humanidad. Por eso no existe otro nombre, religión, obra o personaje capaz de conceder salvación; Cristo es el único Salvador y el único fundamento confiable.

La vida cristiana se levanta sobre la palabra de Dios recibida y puesta en práctica. La casa del hombre prudente está sobre la roca, mientras la del insensato descansa en la arena. Lluvias, ríos, vientos, enfermedades, tentaciones y problemas llegan a ambas casas; la diferencia está debajo de ellas. La roca no evita las pruebas, pero hace posible permanecer cuando la tempestad golpea. No hay un punto intermedio entre estar fundado en Cristo y edificar sobre la arena. Las ideas propias, la confianza en líderes, la apariencia religiosa y el pecado producen inestabilidad. El fundamento de Dios permanece firme, y el Señor conoce a quienes son suyos.

La fe verdadera persevera, guarda la misma doctrina que practicaron los apóstoles, se aparta de la iniquidad y echa mano de la vida eterna. La ilustración de una colonia construida sobre un antiguo basurero muestra que una estructura puede verse hermosa y aun así hundirse cuando lo oculto carece de firmeza. También el hogar necesita a Cristo como base para sostener a esposos e hijos. La vida pasa como neblina, mientras el fundamento de Jesús permanece para siempre. La necesidad de Cristo reclama una respuesta hoy: afirmarse otra vez en la roca inconmovible y acercarse a ella, porque todavía hay espacio para quien viene cargado de problemas, dificultades o enfermedades.

Puntos clave

  • Cristo es la principal piedra escogida y preciosa, el único nombre en que hay salvación y el fundamento que nadie puede reemplazar.
  • La vida cristiana se edifica sobre la palabra recibida y practicada, no sobre ideas propias, religiones, cualidades humanas o líderes.
  • La casa sobre la roca permanece ante lluvias, ríos, vientos, enfermedades y dificultades, mientras la arena termina en ruina; no hay terreno intermedio.
  • El fundamento firme se reconoce en la perseverancia, la santidad y el apartamiento de la iniquidad, y sostiene también el hogar y la familia.
  • La vida pasa como neblina, por eso la decisión de anclarse en Cristo no admite postergación.

Textos mencionados

  • Juan 1:11
  • 1 Corintios 3:11
  • Hechos 4:11
  • Efesios 2:20
  • Mateo 7:24 en adelante
  • 2 Timoteo 2:19