Predicación
Las consecuencias de apartarse de Dios
Resumen
Lamentaciones 1:1-10 presenta a Jerusalén después de su rebelión: la ciudad populosa quedó como viuda, tributaria, llorando de noche y sin quien la consolara; Judá fue llevado cautivo, sus puertas quedaron desoladas y el santuario fue invadido. La caída no aparece como accidente, sino como consecuencia de haber pecado y haberse apartado de Dios. La grandeza anterior no protegió a un pueblo que desatendió la voz divina.
Apartarse es una separación espiritual producida por el pecado, la desobediencia, la rebelión y la indiferencia. El descuido comienza cuando las caídas se normalizan y el corazón deja de responder a las advertencias que Dios da por su Palabra, por los hermanos y aun por las circunstancias de la vida. Filipenses 2 recuerda el precio de la salvación: Dios envió a su Hijo, quien se humilló, murió en la cruz y resucitó para sostener una esperanza viva. Por eso, los años, los cargos, la prosperidad, el carro, el trabajo o el dinero no ofrecen seguridad al creyente apartado. Jeremías 2 denuncia el intercambio de la fuente de agua viva por cisternas rotas; los deleites del mundo pasan, mientras lo que viene de Dios satisface y permanece. El gozo espiritual no es solo cantar o aplaudir, sino vivir sostenido por la presencia de Dios.
Las consecuencias alcanzan el gozo, la comunión y el consuelo: queda vacío, llanto amargo y una sonrisa de apariencia, aunque por fuera parezca que todo marcha bien. El hijo pródigo y los casos de personas que, aun después de recibir ayuda, regresan al pecado muestran que las decisiones tienen fruto y que Dios no puede ser burlado. Sin embargo, la misericordia concede un día de oportunidad. La iglesia está llamada a cuidar su integridad, buscar la Palabra, sembrar para el Espíritu, orar por quienes se han apartado y perseverar hasta la patria celestial. El arrepentido todavía puede volver, reconciliarse con Dios y ser restaurado, pero no conviene postergar la respuesta, porque nadie conoce el momento de la venida de Cristo.
Puntos clave
- Lamentaciones 1 presenta a Jerusalén, antes populosa, convertida en viuda, cautiva y sin consuelo por sus rebeliones.
- Apartarse de Dios es una separación espiritual causada por pecado, desobediencia, rebelión e indiferencia.
- El gozo de Dios no depende de cantar o aplaudir; sostiene al creyente aun fuera del templo y no proviene del mundo.
- Cambiar la fuente de agua viva por cisternas rotas deja vacío, y ningún carro, trabajo, casa o dinero puede dar seguridad eterna.
- La misericordia todavía ofrece restauración al apartado que vuelve a Dios y persevera hasta la patria celestial.
Textos mencionados
- Lamentaciones 1:1-10
- Filipenses 2
- Jeremías 2
- Proverbios 11:21