Predicación

¿Cuál es tu meta final?

Pastor Mauro Martínez Filipenses 3:1

Resumen

Filipenses 3 presenta la pregunta decisiva: ¿Cuál es tu meta final? La casa en el país, el ahorro, una cuenta grande o la ciudadanía de Estados Unidos pueden ser metas legítimas si se alcanzan lícitamente, pero se vuelven peligrosas cuando ocupan el primer lugar y alejan de la vida eterna. La meta suprema es ser ciudadano del reino de los cielos, estar con Jesús para siempre y recibir el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo.

Pablo podía gloriarse de su linaje de Israel y Benjamín, de haber sido fariseo, celoso de la ley, irreprensible según ella y formado bajo Gamaliel. Sin embargo, todo lo que antes consideraba ganancia lo tuvo por pérdida y basura frente a la excelencia de conocer a Cristo. Para ganar a Cristo hay que renunciar al pasado que compite con Él: tradiciones, prestigio, obras, orgullo y una vida que no se somete a la voluntad de Dios. Nadie es justificado por sus méritos; la justicia viene de Dios por la fe en Jesucristo. Conocerlo no es saber su nombre ni acumular religión, sino vivir una experiencia real de su presencia y buscarlo cada día.

Alcanzar la meta requiere proseguir. Como el atleta que entra a la competencia para obtener el premio, el creyente debe ejercitarse espiritualmente, perseverar en las pruebas y caminar hacia aquello que Dios ha prometido. La iglesia debe ayudar al débil a levantarse, pero cada persona tiene que avanzar. Olvidar el pasado no significa borrar los recuerdos, sino liberarse de la amargura, el odio y la venganza; así como Cristo perdonó, también el creyente puede extenderse hacia el futuro. La ciudadanía está en los cielos, donde Cristo transformará nuestro cuerpo, por eso ninguna dificultad debe detener la marcha.

Puntos clave

  • La meta suprema no son los bienes ni la ciudadanía terrenal, sino entrar al reino de los cielos y estar con Cristo para siempre.
  • Pablo tuvo por pérdida su linaje, prestigio, conocimiento y justicia propia para ganar a Cristo; la salvación viene por la fe en Jesús.
  • Conocer a Cristo implica una experiencia real, buscarlo cada día y cultivar un deseo creciente de intimidad con Él.
  • Llegar a la meta requiere proseguir con disciplina espiritual, perseverar en las pruebas y ayudar al débil a levantarse y avanzar.
  • Olvidar el pasado significa soltar la amargura, el odio y la venganza para extenderse hacia la vida eterna que Dios promete.

Textos mencionados

  • Filipenses 3:1
  • Filipenses 3:14
  • Filipenses 3:4-10
  • Filipenses 3:12-13
  • Filipenses 3:20-21