Predicación

Cristo Nuestro Fundamento

Hno. Isaac Velazquez1 Corintios 3

Resumen

En 1 Corintios 3, Pablo no pudo hablar a los corintios como a espirituales sino como a carnales, niños en Cristo que bebían leche y no vianda, porque había entre ellos celos y contiendas: unos decían ser de Pablo y otros de Apolos. Pero Pablo plantó, Apolos regó y el crecimiento lo da Dios. Quienes trabajan en la obra son colaboradores de Dios, y la iglesia es labranza y edificio suyo. El Señor viene pronto con su galardón para recompensar a cada uno según su obra, y ese premio lo alcanza quien persevera hasta el fin en la carrera larga del evangelio.

Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Algunas religiones han colocado en ese lugar a hombres imperfectos y débiles que murieron, y les rinden culto; pero solo Cristo es la principal piedra del ángulo, un fundamento firme e inconmovible. Si Dios es por nosotros, nadie puede contra nosotros, aunque la fe a veces tambalee. La obra de cada uno será probada por fuego: lo edificado con madera, heno u hojarasca se lo lleva el viento o se quema, mientras que el oro, la plata y las piedras preciosas resisten. Quien edifica sobre algo débil sufre pérdida, aunque él mismo sea salvo como por fuego.

El creyente hace todo para el Señor, no por contienda ni vanagloria. A diferencia de los fariseos, que oraban para ser vistos, su oración sucede en lo secreto, y el Padre la recompensa en público. La humildad no está en la ropa rota ni en la cabeza baja sino en el corazón, y al altivo Dios lo mira de lejos. Cada creyente es templo del Espíritu Santo: Dios ya no mora en un edificio de ladrillo, y quiere a los suyos santos, apartados y consagrados. Sellados para el día de la redención, no contristan al Espíritu con amargura, ira ni maledicencia. Lo fundado sobre la roca pasará cualquier tempestad y saldrá victorioso al final.

Puntos clave

  • Pablo plantó y Apolos regó, pero el crecimiento lo da Dios; quienes sirven en la obra son colaboradores suyos.
  • Nadie puede poner otro fundamento que Jesucristo; ningún hombre imperfecto ocupa el lugar de la principal piedra del ángulo.
  • La obra de cada uno será probada por fuego: la madera, el heno y la hojarasca se consumen, pero el oro y la plata resisten.
  • La humildad nace del corazón y no de la ropa rota; al altivo Dios lo mira de lejos.
  • Somos templo del Espíritu Santo, llamados a la santidad y a no contristarlo con las obras de la carne.

Textos mencionados

  • 1 Corintios 3
  • Apocalipsis 22:12
  • Efesios 2:20
  • 2 Timoteo 2:19
  • Romanos 8:31
  • Mateo 6:6
  • Filipenses 2:3
  • 1 Pedro 1:15-16
  • Efesios 4:30