Predicación
Dispuesto para servir a Dios
Resumen
Malaquías 3:16-18 presenta a los que temían a Jehová: él los escuchó, fue escrito un libro de memorias para ellos, serán su especial tesoro y se verá la diferencia entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Dios demanda un servicio con responsabilidad, pero en el creyente ese servicio se va opacando: sigue en el templo, canta y ora, y ya no es el mismo de cuando conoció a Cristo. No es cosa de años, porque hay ancianos encendidos en el fuego de Dios; son cosas que no parecen nada, pero varias ya pesan.
Malaquías 1:2 descubre la raíz. Dios declara su amor, y un pueblo que conocía la salida de Egipto y los cuarenta años en el desierto sin que le faltara nada responde preguntando en qué los amó. La misma queja se oye hoy de quien, sentado en el templo, reclama una casa propia o un carro del año. Jehová pregunta dónde está su honra, porque recibe el animal ciego y el cojo; hoy eso es el tiempo que sobra. A Dios se le da lo mejor. Quien se justifica porque no adultera ni roba puede guardar orgullo y menospreciar al hermano que no habla inglés. Servir nunca es en vano: Dios honra a quien le sirve, y hasta un vaso de agua trae recompensa.
El servicio a Dios comienza en el corazón, no en la emoción; florece con revelación, no con reglas difíciles de llevar, y se fundamenta en la oración. A algunos creyentes los frena la pesadez, el descuido y la negligencia, y es tiempo de levantarse, porque el Señor no quiere a los suyos fríos ni tibios. A los padres les toca dejar de solapar a sus hijos y cortarles comodidades. La iglesia está llamada a volver al primer amor y a las primeras obras, a no servir vacía sino llena del Espíritu Santo, y a sacar con la escoba del Espíritu todo estorbo hasta el zafacón.
Puntos clave
- Dios distingue al que le sirve del que no: quienes le temen quedan en su libro de memorias como especial tesoro.
- Ofrecer a Dios el animal ciego y el cojo equivale hoy a darle solo el tiempo que sobra, cuando a él se le da lo mejor.
- Servir no requiere un puesto de líder, sino reconocer el amor, la misericordia y la paciencia de Dios.
- El servicio comienza en el corazón, no en la emoción; florece con revelación y se fundamenta en la oración.
- Volver al primer amor pide estar lleno del Espíritu Santo y sacar todo estorbo con la escoba del Espíritu.
Textos mencionados
- Malaquías 3:16-18
- Malaquías 1:2